Esta entrada reflexiona sobre la depresión desde una mirada holística, humana y compasiva. Más allá de fechas y diagnósticos, propone detenernos a acompañar, acoger y no juzgar los procesos emocionales propios y ajenos. Habla de la importancia de no transitar el dolor en soledad y presenta al Refugio como un espacio seguro para sostener, escuchar y caminar juntos los procesos de sanación.